Entrevista a D. Juan Ramón Cuadrado Roura, conferenciante del Congreso RSEAP Jaén 2018

Juan Ramón Cuadrado Roura es Catedrático de Economía de la Universidad de Alcalá y participará en el Congreso de Jaén 2018, donde impartirá la conferencia inaugural sobre el estado actual de la economía española y de la Unión Europea y sus perspectivas de futuro.

Cuadrado trabajó como catedrático en la Universidad de Málaga y, años más tarde, fue Secretario General Técnico del Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones, primero en el Gobierno de UCD y después con el primer Gobierno de Felipe González (PSOE). Después, solicitó el traslado como catedrático a la Universidad de Alcalá, donde ejerció como director de investigaciones regionales y de servicios en FIES (hoy FUNCAS).

Actualmente es Doctor Honoris Causa de la Universidad de Jaén y continúa desarrollando actividades en la Universidad de Alcalá y en el Instituto de Análisis Económico y Social (IAES), que fundó allí hace más de 20 años.

  • ¿Cómo surgió el contacto entre usted y la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Jaén para participar como conferenciante en el Congreso de Jaén 2018?

La invitación a participar en el Congreso -que se celebrará el próximo entre el 31 de mayo y el 2 de junio- me llegó directamente del profesor Antonio Martín Mesa. Por supuesto que acepté de inmediato. Entre otras razones, porque, además de la amistad y singular valoración que el profesor Martín Mesa me merece, he participado ya en alguna actividad de la Sociedad Económica de Jaén y sé la excelente y variada labor que viene desarrollado desde hace muchos años. Es, sin duda, una institución clave en la vida cultural y social de Jaén.

  • ¿Con qué objetivo decidió pasar a formar parte de este Congreso?

 Las Sociedades Económicas de Amigos del País son un tipo de institución por las que siempre sentí mucho interés y que siempre lamenté, también, que hubieran perdido dinamismo en su actividad. La primera de estas entidades nació, como es sabido, en Guipúzcoa, aunque acabó siendo aprobada como ‘Sociedad Bascongada de Amigos del País’ por el Consejo de Castilla en 1772. La iniciativa se extendió – casi en paralelo – a muchas ciudades y zonas del territorio nacional, con el impulso de Campomanes, y también se extendieron a varios países de América Latina. La mayor parte de las Sociedades de este tipo que se crearon fueron, sin duda, unos centros cuyas preocupaciones no sólo se referían a la economía de cada zona, sino que perseguían la modernización de España y la extensión de la cultura y la educación social.

Lamentablemente, algunas SEAP han llegado incluso a desaparecer, pero otras siguen activas y algunas están muy vivas y dinámicas, como ocurre con la de Jaén. La iniciativa de su Presidente, el profesor Martín Mesa, me ha parecido fantástica. Hay que hacer lo posible por ‘activar’ de nuevo a todas las Sociedades que existen. No son tan pocas y algunas, repito, están llevando a cabo con muchísimas actividades. Pero hay que buscar una mayor coordinación entre ellas para que sean, de nuevo, auténticos polos de difusión cultural, económica y educativa en su respectiva zona de influencia. Esta idea, que es la que impulsa Martín Mesa, ha merecido desde el principio todo mi apoyo, cuando todavía era algo que no se había materializado con la puesta en marcha del Congreso.

  • Usted realizará la conferencia inaugural, ¿nos podría dar algún detalle sobre la misma?

El tema que se me ha pedido que desarrolle en el congreso es la situación actual de la economía española y la de Europa. Allí desarrollaré, por tanto, mis puntos de vista sobre estos temas, y trataré de hacerlo con la máxima objetividad.

  • ¿Qué espera del Congreso?

Estoy seguro de que será un punto y aparte y, al mismo tiempo, un punto de partida muy importante para el futuro de las SEAP. Para que vuelvan a ocupar un lugar importante en la sociedad española, sobre todo porque constituyen o pueden constituir una red con una enorme capacidad de difusión de ideas en todo el territorio. Algo que España necesita, de nuevo, que se produzca.

  • ¿Este es su primer contacto con las Reales Sociedades Económicas de Amigos del País o ha tenido alguna otra relación con ellas?

 Como ya he indicado, he tenido contactos con la SEAP de Jaén y también conozco y sigo las actividades de las de Madrid y de Barcelona. En su día, también trabajé y colaboré con la Sociedad de Málaga que, lamentablemente, languideció después y que espero y creo que puede recuperar su papel en la ciudad y en todo su entorno.

  • En su opinión, ¿qué papel desempeñan las Sociedades Económicas de Amigos del País en el S.XXI?

El espíritu y las ideas que llevaron a formar estas Sociedades sigue siendo, en mi opinión, enormemente válido en la fase histórica actual. Creo que España necesita más instituciones sociales, nacidas desde abajo, con participación de los ciudadanos y sin especial vinculación a ningún partido o ideología, que sean foros abiertos al debate de todos los temas y problemas contemporáneos. ¡Hacen falta!

Lamentablemente, nuestro país es un poco cainita con las instituciones que están abiertas a toda la sociedad y que son libres del poder público y de los partidos políticos. Creo que somos bastantes los que opinamos que es necesario que las SEAP vuelvan a ser un centro de debate y de difusión de ideas y de cultura en cada lugar donde existen. Necesitamos que las que están menos activas pasen a serlo. Y esto creo que puede lograrse con una agrupación o federación de todas ellas, de forma que todas se beneficien del impulso de las que han sido y son más activas.

Desde luego que las SEAP no son algo del pasado. Tienen por delante un amplio panorama para que desarrollen una gran tarea de difusión y de debate. No sólo en torno a los temas económicos, sino en todos los de carácter social y de la cultura de cada zona en las que están establecidas.

Existe, por otra parte, un ámbito que se debería potenciar también. Hay que recuperar los contactos con las SEAP que se fundaron en países de América Latina. Algunas siguen activas y otras podrían volver a desarrollar una actividad que es también imprescindible en sus respectivos países.

  • ¿Cuál cree que será su rol para futuras generaciones?

 Por todo lo que acabo de señalar, está claro que creo en las SEAP. Lo que hay que lograr es que realicen actividades que atraigan a la gente joven. Sería lamentable que se convirtieran en el lugar de encuentro de las generaciones más viejas. Por supuesto que esto no significa que estas no deban estar, pero, estimo que, sobre todo, las SEAP deberían hacer todo lo posible por dar cabida a las preocupaciones que tienen actualmente las generaciones más jóvenes y las de los ya profesionales. Para ello, es fundamental que se muestren abiertas, libres y sin dependencia de las autoridades públicas ni de ningún grupo en particular. Sólo así podrán atraer a esos nuevos miembros activos a los que acabo de referirme.

  • Teniendo en cuenta su profesión como Catedrático de Economía de la Universidad de Alcalá, ¿qué nos podría decir sobre la situación económica actual en España y su efecto en la gente joven?

Permítame que no me pronuncie ahora. Lo haré, sin duda, en la conferencia del Congreso de Jaén. Algunos aspectos de la economía española registran resultados positivos, desde luego, pero me preocupa mucho la desigualdad económica que se ha producido, los bajísimos sueldos que cobra la gente joven, en muchos casos muy bien formada, el desempleo, que sigue siendo demasiado alto para un país que se considere ‘avanzado’, o la inoperancia del actual Gobierno, que apenas toma decisiones en las cuestiones más trascendentes. Incluyendo el caso de Cataluña.

  • Considerando su experiencia internacional, tanto a nivel académico como profesional, ¿en qué debería aprender España de otros países de la Unión Europea a nivel económico y social?

Esta pregunta es, sin duda alguna, muy amplia. Aprender de otros países ‘a nivel económico y social’ incluye casi todo, ¿no? Son muchos los frentes en los que tenemos algo que aprender o imitar con respecto a otros países europeos, si bien no son tantos como podría parecer. De hecho, hay bastantes países europeos que tienen importantes problemas que resolver. Pensemos en Italia, o en Francia, en el Reino Unido y, por supuesto, en bastantes de los países que estuvieron en la órbita soviética no hace tantos años y que todavía no han logrado superar la  situación que dicho régimen les dejó como herencia.

Pero, sobre todo, pienso que la Unión Europea necesitaría dar un gran avance en pro de una verdadera unión. Más solidaria en temas como la de los inmigrantes y refugiados. Más unida en los temas de Defensa. Y más decidida en el avance hacia una verdadera unión económica y social.

El Mercado Único tiene todavía áreas en las que apenas existe, por ejemplo. Y nos falta un liderazgo como el que tuvimos en los años 80 y hasta mediados de los 90, cuando Alemania y Francia estuvieron más de acuerdo y cuando el señor Jacques Delors era el Presidente de la Comisión Europea. Quien le sucedió, el señor Santer, marcó una fase de declive y desafección que todavía está presente y que, sin duda, la crisis económico-financiera no ha contribuido a superar. Hablaremos también de esto en Jaén. Y espero que las SEAP se conviertan en centros de debate de estas cuestiones. Lo necesitamos.